"Salvar el trasero" vs. "Caerse del guindo"
“Salvar el trasero” versus “Caerse del guindo”
Sin límite de asaltos
Todo tipo de trampas y marrullerías deportivas.
Gran Palacio de Los Deportes “La Desgracia Española”
Advertencia: Toda la recaudación irá a parar indefectiblemente a la bolsa “Salvar el trasero”. Aunque los anteriormente mencionados, animan a apostar todo lo que tengas, los organizadores aconsejan que sólo lo hagan aquellos que no tengan nada que perder. El que avisa no es traidor.
Los equipos:
De momento hay un aparente empate numérico de unos cinco millones cada uno. A saber:
“Salvar el trasero” formado por: todos los que tienen carnet de partido político o sindical, el millón y medio de funcionarios (que sobran), asesores, amiguetes, simpatizantes, subvencionados, liberados, enchufados, comprados, y por supuesto los banqueros.
“Caídos del guindo” formado principalmente por unos tres millones de "parados oficiales", otro millón de "parados de tapadillo", y un número incierto de estudiantes, autónomos y pequeños empresarios arruinados y por supuesto, todos los que van a comedores de Cáritas.
El público:
Se prevé una afluencia desmesurada aunque ésta se irá reduciendo a medida que empiecen a formar parte de cualquiera de los equipos contrincantes.
Pronóstico: Ningún comentarista se atreve a dar un claro ganador pero sí se aventuran a describir el turbio ambiente que se respira antes del combate y hacer una aproximación de los dos equipos destacando sus debilidades, puntos fuertes y mejores atletas.
Los “Caídos del guindo” son harto peligrosos porque su entrenamiento es constante y están acostumbrados a soportar condiciones de espartana austeridad. No porque ellos quieran, sino porque no les queda otra. Su ventaja es la gran afiliación que están teniendo -de unos ocho mil al día- y que se estima irá en alza. Les pierde su falta de organización y con frecuencia se pelean entre ellos porque aún no se reconocen del mismo equipo. Se contienen porque les caen algunas migajillas que les dan “Los Salvar el trasero” para que no enloquezcan de desesperación. Eso sí, el mosqueo de algunos ha dejado de ser sordo y empiezan a animar a otros a que abandonen su parálisis. Los más decididos empiezan a tenerlo muy claro cuando perciben que sus hijos se han quedado sin futuro y tendrán que pagar -ellos, sus hijos y sus nietos- lo que se están gastando los “Salvar el trasero” en sus descontroladas fiestas y constantes viajes. Los retoños caídos, empiezan a desmadrarse a base de tirar piedras y “cubatas molotovs”. La tienen tomada con los escaparates, contenedores de basuras y los uniformes. Sus padres los miran con preocupación y los “Salvar el trasero” con justificado canguelo. No se conoce atleta destacado alguno entre “los caídos”. Esto es malo para el equipo “Salvar …” porque no saben con quién practicar “comer el coco” -el arte pugilístico que mejor dominan para dejar “sonao” al adversario-. Esto lo compensan a base de comprar (nunca con su dinero) televisiones y prensa para narcotizarlos, dejarlos embobados en los sofás y finalmente dormidos como angelitos. Los “caídos del guindo” empiezan a hacer “trueque” entre ellos. No como arma (aún) para atacar a “Los salvar …”, sino porque no les queda dinero. Si esta práctica se generaliza, sería fatal para “Los salvar …” porque sus cajas recaudadoras quedarían famélicas. Al único personaje que se conoce ligado a “los caídos…” es “el mono de los cojones” (véase foto) que por un cigarrillo hace de mensajero entre los que aún siguen en el guindo y los que ya se han bajado. Su primer objetivo (de “los caídos”, no del mono) es hacer que los que aún no se han caído del guindo, se animen a hacerlo y dejen de darle pasta a “Los salvar el trasero”.
A un lado, “Los salvar el trasero”. Al otro, “Los caídos del guindo”
¡Segundos fuera!
Empieza el combate
Nota de prensa
Esta clave de humor de nuestra más cruda y seria realidad, está dedicada a todos los amigos que visitan este blog y especialmente a todas las PERSONAS que puedan sentirse solas estas Navidades.
Desear un Próspero Año, más que un eufemismo, sería una broma de mal gusto. Mejor recuperar un acertado consejo de nuestros mayores: Sean Buenos y Gasten Poco.
Audiciones



















































